
Tras un periodo de inactividad merecido, cuanto menos (si no soy yo quien lo defiende, ¿quién vendrá a aplaudirme las próximas vacaciones?), vuelvo a las letras, pese a no haberme ido nunca, que el que nace escritor, muere escritor, tanto da si la palabra juega en terreno auditivo o si, por el contrario, viene a hacerse eterna muriendo sobre el papel.