jueves, 23 de octubre de 2014

Hasta luego, cocodrilo

Este autor, que aquí abajo firma estas letras salvajes, antes de encontrar el amor y la compañía en los brazos de las musas, tuvo a bien el ser hombre vulgar (de vulgo, no de desarraigo cultural), y sufrir, en sus carnes propias, el abandono del amor, de la amistad y del cariño por parte de familiares, novias y amigos, palabras, todas, dulces, amables y necesarias que, de no ser por esta caterva de caimanes que pretenden ser cocodrilos, de los que en breve hablaré, deberían escribirse siempre en mayúsculas.

martes, 14 de octubre de 2014

Llámalo amor

Hay momentos, en la vida, que resumen lo que una persona es capaz de conseguir, pues dejan en evidencia hasta dónde esta persona es capaz de soñar. Uno de ellos (usted perdone si rompo, con mis palabras, la idea que, hasta ahora, tenía acerca del amor), es cuando el ser humano se encuentra, frente a frente, con ese otro ente que es reflejo de sus anhelos, esperanzas y deseos, ese “otro yo” que, desde su propio plano existencial, parece haber venido al mundo con el único fin de aparecérsenos, cual imagen mariana, vestido de sentimiento arrebatador, magno y fastuoso, a solucionarnos la vida con una simple sonrisa.