Hace cuatro años, Emotiva centro para el cambio, abrió sus puertas para promover el desarrollo integral, la práctica de la inteligencia emocional, y una formación universitaria totalmente práctica y vivencial. De esta manera nacía, también, un nuevo concepto de empresa formativa que se desmarcaba de las del resto del sector, más interesadas en ampliar currículum, alumnos y galones, que de garantizar, ciertamente, el proceso de auto-descubrimiento, puesta en práctica y necesaria asimilación de una teoría que, en la mayoría de los casos, se encuentra ya en los libros (y en google… ¡viva google!)
lunes, 26 de enero de 2015
jueves, 22 de enero de 2015
Carmen. Cinco años.
Esta flor se llama Carmen, como su creadora.
Tenía cinco años (la niña, no la flor) cuando un cáncer de mierda, un puto cáncer que no había sido invitado a la fiesta llegó, se enamoró de ella, y decidió llevársela para siempre.
Yo no la conocí, pero los que tuvieron esa suerte dicen que era un amor. ¡Qué coño un amor!: ¡un AMOR!, en mayúsculas, como sólo se puede ser con cinco años, cuando la vida, cáncer incluido, no te ha enseñado a escribir con letras pequeñas tu propio nombre.
Una buena amiga la dijo, un día cualquiera, que dibujara una flor muy hermosa, la más hermosa que pudiera imaginar, que sería para mí, a quien no conocía, y que sería para algo muy importante. Nadie la dijo que la supuesta importancia iba a quedar, tan solo, en el lomo de la portada de una novela, y que este humilde (egoísta) escritor no iba a agradecérselo nunca.
jueves, 1 de enero de 2015
Y tú que lo leas
Fotos de gente a la que no importas haciéndose los importantes, posando como meretrices de prensa rosa y acompañando sus absurdas instantáneas con falsos deseos de amor, paz y felicidad para todos sus contactos, en el nuevo año que comienza.
Mensajes de texto manidos y carentes de originalidad, acompañados de la imagen presuntamente graciosa que felicita el año y que ya has recibido antes de parte de doscientos contactos diferentes.
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