jueves, 25 de diciembre de 2014

Teoría "ombligocéntrica"


Cuando éramos más jóvenes, el mundo, a su vez, se nos antojaba más grande, más inaccesible, más secreto y exótico, repleto de magia y de tantas oportunidades, que resultaba imposible poder aprovecharlas todas. Ahora que sabemos que el mundo es un pañuelo, nos empeñamos en desperdiciarlas, en perder la inocencia que nos hacía disfrutar del efecto mágico, a favor de encontrar la técnica del truco. Somos aburridos (unos petardos, ¡vaya!), unos desencantados que se cuelgan la medalla del “yo ya lo sé todo” y del “tú no me vas a enseñar nada”. 

jueves, 23 de octubre de 2014

Hasta luego, cocodrilo

Este autor, que aquí abajo firma estas letras salvajes, antes de encontrar el amor y la compañía en los brazos de las musas, tuvo a bien el ser hombre vulgar (de vulgo, no de desarraigo cultural), y sufrir, en sus carnes propias, el abandono del amor, de la amistad y del cariño por parte de familiares, novias y amigos, palabras, todas, dulces, amables y necesarias que, de no ser por esta caterva de caimanes que pretenden ser cocodrilos, de los que en breve hablaré, deberían escribirse siempre en mayúsculas.

martes, 14 de octubre de 2014

Llámalo amor

Hay momentos, en la vida, que resumen lo que una persona es capaz de conseguir, pues dejan en evidencia hasta dónde esta persona es capaz de soñar. Uno de ellos (usted perdone si rompo, con mis palabras, la idea que, hasta ahora, tenía acerca del amor), es cuando el ser humano se encuentra, frente a frente, con ese otro ente que es reflejo de sus anhelos, esperanzas y deseos, ese “otro yo” que, desde su propio plano existencial, parece haber venido al mundo con el único fin de aparecérsenos, cual imagen mariana, vestido de sentimiento arrebatador, magno y fastuoso, a solucionarnos la vida con una simple sonrisa.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Tíldeme usted, por favor


Tras un periodo de inactividad merecido, cuanto menos (si no soy yo quien lo defiende, ¿quién vendrá a aplaudirme las próximas vacaciones?), vuelvo a las letras, pese a no haberme ido nunca, que el que nace escritor, muere escritor, tanto da si la palabra juega en terreno auditivo o si, por el contrario, viene a hacerse eterna muriendo sobre el papel.

sábado, 5 de julio de 2014

Contigo y sin ti

Cuando el año pasado escribía CONTIGO en esta misma terraza en la que ahora estoy sentado, no pensaba que, pasado un año, trescientos sesenta y cinco días (con permiso bisiesto), y algún sueño perdido (que son los que más años pesan), iba a estar en la misma silla, la misma mesa, la misma posición, escribiendo, con la misma bebida al lado, las mismas palabras (a veces diferentes, casi siempre idénticas), pero con la certeza de saber que, en este mismo mar que baña la costa de esta ciudad de sueños, alguien estará, mañana mismo, mientras yo duermo las letras hastiadas de otra noche en blanco, leyendo mi libro. 

domingo, 25 de mayo de 2014

Fierabrás

“…Si a mí se me acordara de hacer una redoma del bálsamo de Fierabrás, que con sólo una gota se ahorraran tiempo y medicinas. ¿Qué redoma y qué bálsamo es ese? dijo Sancho Panza. De un bálsamo, respondió Don Quijote, de quien tengo la receta en la memoria, con el cual no hay que tener temor a la muerte, ni hay que pensar morir de ferida alguna…” (Miguel de Cervantes Saavedra - El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha Parte I, Cap X)
¡Qué invento!, ¿verdad? ¡Un bálsamo que, de seguir leyendo la obra del genial Cervantes, sabríamos que es capaz, incluso, de curar un cuerpo partido en dos, en mitad de una batalla! ¡Quién pudiera saber la fórmula real de dicho bálsamo! (Don Quijote nos propone una, pero esta no pasa de provocar vómitos y poco más, que ni de placebo nos sirve).

lunes, 19 de mayo de 2014

Estimados vendehúmos

Hoy quiero dedicar unas palabras a mis adorables vendehúmos, esos pseudo-profesionales que aparecen, siempre, poseedores de la gracia divina y el poder necesario para transformar tu vida, la mía, y la del gato.

Vendehúmos, así, con tilde, según la RAE (esa institución tan añeja como necesaria), es un adjetivo atribuible a cualquier persona que ostenta privanza con un poderoso (o, al menos, eso dice), para vender su favor a los posibles pretendientes que pasen, incautos, por allí. Dicho de otro modo: los que vacilan de saber más que tú y que yo, y te venden sus favores, valiéndose de nuestra ingenuidad o, aún más grave, de nuestra necesidad.

Principios

Bienvenidos sean.

A todos les digo. A ellos y también a ellas, pese a que el masculino plural neutro pueda encumbrar intenciones sexistas (nada más lejos de mi realidad), que en este rincón todo el mundo es bien recibido, independientemente de su sexo y de su condición sexual que, aunque ambos términos se parezcan, no son lo mismo.

Abrimos puertas para todos (y todas). Incluso para todos aquellos ingratos que nada quisieron volver a saber de mí, ni de mis proyectos, ni de mis sueños... Aún más imperdonable: ni de mis palabras.